Manuel Linares Rivas (Santiago de Compostela, 1866 - Madrid, 1938), miembro de la Real Academia Española y de la de Jurisprudencia, abogado y ex Ministro, senador y diputado electo, dramaturgo y prolífico autor teatral con medio centenar casi de obras originales, amén de adaptaciones y novelas propias. La temática siempre está apegada a la gente, al momento en que vive, denunciando situaciones o como reflejo de la debilidad de ciertos eslabones de la sociedad pero con una deriva cada vez mayor hacia el conservadurismo social, sacrificando el dramatismo por el efecto moralista y perdiendo así fuerza.
El número 305 de la colección teatral La Farsa, nos trae un Drama dividido en tres actos y en ocho cuadros, que fue estrenada en el Teatro Guerrero de Madrid el 24 de enero de 1930. Contiene dibujos de Antonio Segura y en la portada figura María Guerrero López.
¡Un dramón de esos de época! Todo lo contrario que el astracán o la farsa, es la historia de honor y familias con antecedentes tristes, encorsetados en pasados pecaminosos. En Ávila, lugar tradicional de curas, monjas y militares de postín, un joven ha logrado ser el primero de la Academia y regresa en busca de su madre, de noble familia pero arruinada por la vileza del juerguista mujeriego del difunto marido. La carrera del joven la ha pagado un viejo militar lleno de honores fieles a los valores inamovibles de la historia (dicho sea con ironía, claro), que tiene una nieta la más hermosa de la provincia, que convive con su madre en la casa familiar a falta del padre que también falleció hace tiempo (cosas del dramón). Y, claro, ambos jóvenes que desde que nacieron se conocen, no pueden acabar de otra forma que amándose, sin embargo, el abuelo se niega. Y ahí está la trama, dramática pero no trágica.
@ 2026, by Santiago Navas Fernández
