Jacinto Benavente Martínez (Madrid, 1866 - 1954) es uno de los pocos autores españoles que tienen un premio Nobel, otorgado en 1922, lo cual ya aporta a su currículum un esplendor mayor. Dramaturgo, cineasta... dejó un gran número de obras en las que, algunas veces según dicen sus críticos, no llega a ahondar tanto como podría haberlo hecho y la denuncia de aspectos como la manipulación de las informaciones, el papel de la mujer, la modernidad o la situación política, no llegan a cuajar suficientemente. De hecho, sus variaciones entre las diferentes opciones que conoció a lo largo de su vida, le hacen estar siempre al lado del que gobierna, desde Primo de Rivera durante la Dictadura blanda, la República durante la Guerra Civil o loas al franquismo tras su victoria final, y sin embargo, durante muchos años posteriores al 39, tuvo que representar sus obras citándolas no con su propio nombre sino por "el autor de la Malquerida". Sin embargo su fama es total, debida a la popularidad de sus obras, pero también a su cantidad: teatro, versos, novelas, críticas, adaptaciones, guiones...
El número 367 de la colección teatral La Farsa nos trae un Drama Histórico dividido en tres actos y estrenado en el Teatro de la Princesa el 29 de marzo de 1919. Contiene dibujos de Antonio Merlo, con una imagen en portada del personaje protagonista, Isabel I de Inglaterra.
La obra es una recreación de los años del reinado de Isabel I de Inglaterra y sus complicadas y tormentosas relaciones con Robert Devereux, II Conde de Essex. El autor nos regala una mujer comprometida con su destino pero limitada en su poder, que es heredera de Enrique VIII y su segunda esposa Ana Bolena, condenada a muerte bajo falsa acusación de adulterio que ella vivió como hija siendo aún muy joven. La disputa con su hermana y la condena a María I de Escocia, se suman a diversos actos bélicos en combinación con España y Francia, las otras dos potencias europeas de la época, demostrando su fuerte personalidad que se vio empañada por su falta de vivencias personales. Conocida entre otros sobrenombres, como la reina virgen, lo cual ya nos indica algo, no tuvo pareja aunque su relación con el conde de Essex está teñida de sospechas. Sin embargo, siempre antepuso la condición de reina a la de mujer.
@ 2026, Santiago Navas Fernández
















