Jacinto Benavente Martínez (Madrid, 1866 - 1954) es uno de los pocos autores españoles que tienen un premio Nobel, otorgado en 1922, lo cual ya aporta a su currículum un esplendor mayor. Dramaturgo, cineasta... dejó un gran número de obras en las que, algunas veces según dicen sus críticos, no llega a ahondar tanto como podría haberlo hecho y la denuncia de aspectos como la manipulación de las informaciones, el papel de la mujer, la modernidad o la situación política, no llegan a cuajar suficientemente. De hecho, sus variaciones entre las diferentes opciones que conoció a lo largo de su vida, le hacen estar siempre al lado del que gobierna, desde Primo de Rivera durante la Dictadura blanda, la República durante la Guerra Civil o loas al franquismo tras su victoria final, y sin embargo, durante muchos años posteriores al 39, tuvo que representar sus obras citándolas no con su propio nombre sino por "el autor de la Malquerida". Sin embargo su fama es total, debida a la popularidad de sus obras, pero también a su cantidad: teatro, versos, novelas, críticas, adaptaciones, guiones...
El número 340 de la colección teatral La Farsa nos trae una Comedia en tres actos que se estrenó en el Teatro Fontalba de Madrid el 12 de enero de 1934. El librito contiene dibujos de Antonio Merlo. En la portada se ve a Vicente Soler y Carmen Díaz a la que el autor pone una dedicatoria en este ejemplar, bastante curiosa.
La eterna decisión de si debe un hombre vivir sin trabajar porque su esposa desarrolla una actividad suficiente para el mantenimiento del hogar. El caso contrario, la mujer que se queda en casa, es lo habitual, incluso es lo que determinados personajes y sociológicamente ha sido durante mucho tiempo, lo corriente, lo que debía ser, lo indiscutible. Pero aquí Benavente ya nos plantea el caso contrario. Un día Pepe, el marido, le surge una oportunidad de llevar un negocio, un puesto hecho a su medida y se entrega a él, con pasión y con un rotundo éxito; pero su esposa lo dramatiza, teme que ese relacionarse de su esposo les traiga la desgracia al matrimonio, que él, como era costumbre en esa época, se busque una cupletista para entretenerse. Ese es su mayor miedo, más que su marido sea económicamente independiente. Y eso causará en el matrimonio una enorme inestabilidad que los espectadores deben juzgar.
@ 2026, by Santiago Navas Fernández











