Pedro Muñoz Seca (El Puerto de Santa María, 1879 - Paracuellos del Jarama, 1936), escritor prolífico que sobrepasó los 200 títulos y multitud de éxitos, estrenó su primera obra a los 22 años en Sevilla, su fama le precedió a su llegada a Madrid, dedicó numerosas obras a ridiculizar la República y las novedosas leyes que ésta elaboraba, de ahí la acidez que a veces encontramos soterrada en las tramas, pero su activismo político en tiempos tan movidos provocó que acabara tristemente entre los fusilados; su aportación humorística como subgénero se conoció como la astracanada; abuelo por vía materna de Alfonso Ussía y Borja Cardelús; colaboró con numerosos autores.
El número 335 de la colección La Farsa, nos trae un juguete cómico dividido en tres actos, estrenado en el Teatro Muñoz Seca el 25 de noviembre de 1932. El librito contiene dibujos de Manuel Prieto y una dedicatoria. En la portada aparecen Conchita Fernández, Dolores Valero y Ángeles Molina.
La trama que tanto promete con este título, se queda en un escueto acontecimiento y la obra se dedica por parte del autor, a contemplar los acontecimientos del momento social y político en que los escribe. Se convierte en un panfleto interesado en contra de los avances y cambios sociales, los derechos y el fin de la dominación del señorito, promoviendo el odio entre clases sociales, en vez de buscar la sinergias y la paz. En fin, para hacerlo más ameno y disimular, aprovechando el genio humorístico que tenía, añade personajes como el tipismo de una andaluza cuya lengua tiene que ser traducida de lo mal que habla, otro costumbrismo que impuso y aún perdura, la derecha del señorito sobre el andalucismo achacándolo a las clases más bajas. Una obra pasar sobre ella, pero que la fama del autor permitió subir a los escenarios.
@ 2026, by Santiago Navas Fernández
