Luis Fernández de Sevilla (Sevilla, 16/03/1888 - Madrid, 30/11/1974), fue un dramaturgo, poeta y libretista de zarzuelas español cuyo segundo apellido, García, cambió por el que figura en honor de su ciudad natal. En 1910 llegó a Madrid para hacer el servicio militar y se introdujo en los círculos teatrales, alcanzando su consagración en 1927 con "La del Soto del Parral". Con más de 70 zarzuelas y más de media centena de obras de teatro, colaboró con autores de su época como Anselmo C. Carreño y Luis Tejedor sobre todo, pero con la que más fue con su hija Mª Luisa Fernández Mateos. Recibió el premio Piquer de la Real Academia Española en 1934, en 1950 el premio Ruperto Chapí junto al maestro Sorózabal y al año siguiente el Premio Pujol de Teatro por obra escrita con Dora Sedano. Cofundador de la Sociedad General de Autores Españoles en 1932, varias de sus obras se han traducido a diversos idiomas.
El número 358 de la colección teatral La Farsa, nos trae una Comedia dividida en tres actos y estrenada en el Teatro Victoria de Madrid el 15 de noviembre de 1933. Contiene dibujos de Gutiérrez Navas. En la portada aparece la cara de Valeriano León y al dorso una caricatura del autor.
Una trama divertida y entretenida que encuadra unos personajes singulares dentro de lo común de la vida de los negocios, donde cualquier oportunidad es bien venida. Un señor con cierta presencia, ameno, chistoso, etc. se cuela en las tertulias de el Ateneo, como para encontrar relaciones. Pronto sabremos que su situación económica es deficiente, aún más, pero no es el único de la tertulia que lo manifiesta en voz baja, lo que nos descubre una realidad: la falta de empleo y alternativas. Sin embargo, esa forma de ser que desagrada a algunos, siempre alegre y chistoso, le traerá suerte, encontrará una ocupación muy rentable y como es generoso, no se olvidará de sus amigos y se los llevará a trabajar con él. El amor también está presente, tiene una hija, así que el final mezclara el triunfo de la pareja con el triunfo en los negocios.
@ 2026, by Santiago Navas Fernández
